Hasta pronto.

Hoy fue mi último día en Wikot. Aquí mis palabras de despedida.

 

Estimados todos,

Estos últimos -casi- 11 meses fueron de gran crecimiento y madurez para mí, les doy las gracias a cada uno porque me ayudaron/acompañaron/aguantaron/soportaron durante todas las locuras que me propuse y cumplí.
Desde “mi novio va a abrir un restaurante de shushi que no es sushi, pero sé que les va a gustar, vayan al open house” y fueron… o terminamos hoy (mi último día) comiendo todos juntos y disfrutando.
Hasta: “me caso en 8 meses, 7 meses, 6 meses… 30 días, 15 días…” y fueron, me acompañaron, lloraron conmigo, fueron parte del proceso en cada momento.
Nico: gracias por los consejos y por la oportunidad. Me hizo crecer como persona y profesionalmente.
Alesia: gracias por todo, las tardes en la cocina, el interés por todo lo que uno hace y lo atenta que eres. Simplemente gracias.
Chombix: el macho alfa con un pote de flores rosadas. Gracias por tu humor panameño, por enseñarme de tu país más de lo que pueden los libros de historia, por tu “CHOMBAAA” de la mañana y de la tarde. Gracias.
Stalin: gracias por tus palabras de aliento, por tu “oyeee, pero si sabes mucho más de lo que tú crees”, por enseñarme con paciencia y por demostrar que los programadores tienen una visión mucho más profunda de lo que todos pensamos. “Interesante”.
Estefa: MIJITAAAAAA! mi compañera de colas en la mañana, de gritos, de videos cuchis y locos, de pulseritas, de locuras. Gracias por hacerme sentir en casa, que no extrañara tanto a mis amigas y por estar ahí siempre para escucharme.
***Matías: mi pseudo sobrino. Es lo máximo y los dinosaurio RULEAN demasiado =)***
Cheylis: gracias por las fruticas y los aguacates, por escucharme y entenderme, por hacerme sentir también en casa, por cuidarme, por ser mi amiga. Te quiero.
Ruben-ciño-iño: 0es3 es la clave. No te me pongas con cara de ass que te corto la yugular jajajaja… Chamito, tienes muchísimo más talento de lo que crees, empieza a creertelo. Eres in-cre-í-ble. Créetelo.
 
Birgid: gracias por tus suaves y sabias palabras, por el aliento y por escucharme. Debo decirte algo: sabes mucho mucho mucho más de lo que tú piensas, sólo deja que las cosas fluyan y comienza a delegar, con un poquito de ayuda brillarás.
Nicole: la nenita de la oficina, de lo poco que conocí, se nota que tienes un talento y una velocidad de aprendizaje brutal. Triunfarás, i know it. Sólo concéntrate y listo =)
Alexis: chamo, talento na-tu-ral. Sé que es abrumador al principio, pero confía en los demás y delega. De resto, lo tienes!!!
Oscarin-rin-rin: “te odio pero te quiero”, nada mejor para resumirlo. En 5 minutos ya eramos amigos, luego confidentes, luego cortejo… Y sin saberlo, poco a poco te fuiste convirtiendo en el hermano que nunca tuve. Gracias, baby. Luv ya. No te olvides de mi =)
A todos: se les quiere y admira. Nos volveremos a encontrar.
Hasta luego…
Atentamente,
Irene Cristina Haiek
Social Media Manager
Anuncios

Lo que puedo hacer. Por ahora.

Para todos mis amig@s venezolanos (y para los que no lo son también).

Hace 1 año y 2 meses salí de mi país a vivir nuevas experiencias y aventuras en un rincón de Centroamérica llamado Panamá. ¿Ha sido fácil establecerse, dejar a tu familia y amigos, adaptarse, hacer nuevos amigos? No. ¿Me arrepiento de mi decisión? Tampoco.

¿Estoy que muero lentamente por dentro por no poder estar allá con ustedes defendiendo a nuestra patria? Si. Rotunda, absoluta y absurdamente 1000 veces si.

Con todo el dolor de mi alma, no pudimos ir a votar este 14 de abril a Venezuela. ¿Las razones? 1001, pero la principal: NO teníamos más de $20 en la cartera para comer a principios de abril, que hubiera sido el momento propicio para que compráramos los pasajes a Venezuela. Nuestra quincena fue pagada el día 15 de abril, 1 día exacto después de las elecciones. ¿Por qué estábamos así? Nos casamos el pasado 23 de marzo, con todo el esfuerzo que se merece un día tan importante, y pusimos todos nuestros ahorros en ello; no supusimos que nuestro difunto presidente moriría 18 días antes de nuestra gran fecha. Lo siento, no soy pitonisa o el profeta Dos Santos.

¿Por qué les escribo? Pues, es lo único que se me ha ocurrido -por ahora- que puedo hacer para ayudarlos. No haré de esto una carta de auto-ayuda ni nada por el estilo, sólo quiero decirles lo que siento.

Estoy sumamente ORGULLOSA de todos ustedes que, a pesar de todo lo que ha sucedido en el país, han decidido quedarse  y luchar por lo que queda en él y lo que se puede construir con ello. Les pido que no se desanimen ni pierdan la esperanza y la fe, contra lo que estamos luchando en este momento ya no es un gobierno semi-democrático con ínfulas de socialismo, ahora es un desgobierno donde todos se quitaron la careta y decidieron imponer A LA FUERZA una DICTADURA. Y si, lo digo con todas sus letras, esto es una D-I-C-T-A-D-U-R-A y TODO lo que suceda en ella será TU CULPA, Nicolás Maduro.

Ahora, ¿cómo, desde mi humilde opinión, considero que debemos hacer para luchar contra este desgobierno? Con una sola palabra lo resumo: RESISTENCIA, ahí está la clave de todo. No caer en provocaciones, ser constantes en nuestra LUCHA PACÍFICA, escuchar y entender lo que dice nuestro líder, ahí está la clave del éxito. No desesperarnos, no escuchar a palabra necias, ser ejemplo de lo que es una verdadera lucha pacífica.

Grandes líderes como Nelson Mandela y Ghandi demostraron que con la constancia y la resistencia pacífica se logra mucho más de lo que pueden hacer 10 palabras soeces, guarimbas y violencia en las calles. Aprendamos de ellos, sigamos su ejemplo.

Por otra parte, de ahora en adelante, tienen en mí a alguien que los apoyará cómo pueda y donde sea: una cacerolazo solitario en las calles de Panamá, un grito de arrechera para desahogarme por la frustración de no estar allá y sobre todas las cosas: ÁNIMOS + PALABRAS POSITIVAS + BUENAS VIBRAS Y ENERGÍA para ustedes, los verdaderos héroes de nuestra patria: #VenezuelaSOMOSTODOS.

A nuestros hermanos chavistas, les digo: su líder se murió, este señor que se encuentra ilegalmente en el poder no le llega ni a los talones. Abran los ojos, por favor. No permitamos que Venezuela se nos vaya de las manos. Entre todos podemos reconstruirla, ya sea de lejos o de cerca, todos pondremos nuestro granito de arena.

Gracias por leerme. Se les quiere, admira y respeta.

Saludos.

@Titi_Haiek

OPINIÓN de una exiliada venezolana en Panamá

Hace poco más de un año salí de mi país…

NO estoy contenta de que se haya muerto, no soy quién para juzgar a nadie. Después de 14 años de luchar contra él y su gobierno, me ha dejado en SHOCK esta situación, además de que quedará como el MÁRTIR DE LA PATRIA. NO me parece justo. 

NO ES LA SOLUCIÓN a los problemas de mi país. NO LO ES por el simple y llano hecho de que tuvo 14 años para arraigar en la MAYORÍA de los venezolanos el chavismo. Si, puede que en teoría “no haya chavismo sin Chávez”, pero siguen siendo MAYORÍA y aunque haya elecciones en 1 o 2 meses NO CREO que GANEMOS.

Ahora vienen los tiempos duros: combatir la alta tasa de delincuencia, el debacle que se viene en lo ECONÓMICO es INMENSO, la pobreza, división entre nuestros hermanos venezolanos… por sólo nombrar algunos.

Para mí, quien se alegre (y lo demuestre ampliamente) por esta situación no está viendo más allá de sus narices. Me disculpan si se lo toman a pecho. Mientras algunos celebran, una gran mayoría lo aclama con un “TODOS SOMOS CHÁVEZ” y un “NO VOLVERÁN”. Para reflexionar.

Toy contenta, yo no sé que es lo que siento….!!!

Dentro de 19 días cumplo exactamente 1 año en Panamá, además en 60 días exactos me casaré con uno de los hombres más geniales de este planeta.

Durante este año, sucedieron un montón de cosas, que nos permitieron crecer.

Aprendimos a vivir solos, sin mamá y papá (por lo menos los primeros meses, en mi caso), a lavar ropa, planchar, cocinar, fregar platos y pisos, limpiar los baños, cambiar las sábanas, hacer la cama, comprar en el súper y en la farmacia. Andar a pie, en taxi y “en bote” en una ciudad que apenas estábamos conociendo.

Asimilamos nuevas palabras (bote, chombo, fula, ayala vida, joooo…), nuevas comidas (los tamales, el guandú, el chicheme) y nuevos amigos. Nos enamoramos de los atardeceres panameños y aceptamos el calorcito y la lluvia, hasta aprendimos a quererlos y extrañarlos. Compramos un carro, recorrimos la c

 

iudad. Vivimos en tres lugares distintos: Ojo de Agua, San Francisco y de nuevo en San Francisco.

Tuvimos/tenemos trabajos buenos y no tan buenos. Lo acompañé en un nuevo proyecto y cambio de carrera, surgió genial y ahora es uno de los lugares más exitosos en ciudad de Panamá.

388123_10151005113662596_953000787_n

Comprendimos lo que es ahorrar de verdad-verdad. Decidimos casarnos, en serio – serio: pusimos fecha, buscamos unos wedding planners (GE-NIA-LES), escogimos el lugar (un poco lejos), la música, el fotógrafo, la comida, los vestidos del cortejo, etc. Nuestros amigos y familiares se alegraron, ahorraron junto a nosotros y en 2 meses estarán aquí acompañándonos (imposible expresar con palabras escritas lo mucho que esto significa para nosotros).

Me regalaron a Cookie Monster, adoptamos a la Nena. Aprendimos de responsabilidad y deberes: darles de comer, pasearlos, llevarlos a la veterinaria (la cual es mi número 1 en el celular), jugar con ellos, regañarles, mimarlos, amarlos.

Poco a poco y sin proponérnoslo, nos fuimos convirtiendo en una familia. Aprendí a convivir con mi mamá de una manera distinta, más madura. A amarlas, quererla y respetarla de una manera adulta, sin perder la niñita que llevo por dentro. Definitivamente le agradezcun montonononón que me esté acompañando en todo el proceso de la boda, sin ella no lo hubiera logrado.

¿Me arrepiento de haberme ido de mi país? NO. ¿Estoy feliz? SI. Aunque debo de aclarar que una cosa no tiene que ver directamente con la otra.  Yo AMO mi país y no dejaré de hacerlo nunca, pero más allá de la situación política, yo -nosotros- necesitábamos un cambio. De estilo de vida, país, trabajo, calles, ciudad, gente…

Estoy contenta, me gusta la vida acá, en lo que nos hemos convertido y cómo hemos crecido. Agradezco infinitamente al 2012 por todo esto y sólo sé que el 2013 será un año ROCK STAR.

 

Felicidad Ojerosa

¿Cómo algo tan “negativo” puede representar felicidad? Me explico.

Todas mis mañanas comienzan aproximadamente a las 6:00a.m. con unas pequeñas garritas arañando mi lado de la cama, clamando atención: mi pequeño y peludo hijo Cookie, el cual sólo tiene 5 meses y es el ser más juguetón y mordelón del mundo. Lo subo a la cama, a punta de pequeños mordiscos y lengüetazos nos despierta Herman y a mi.

Son las 7:00a.m., Cookie comienza a ladrar (a todo pulmón) porque es la hora de comer. Herman y yo jugamos a “de tin marín de dos pingüe” a ver a quién le toca levantarse y darle de comer a este pequeño shih tzu. Comienza la actividad del día: Cookie come, yo cocino una parte del almuerzo, Herman otra, nos vestimos, nos cepillamos los dientes, nos damos un beso rápido con sabor a menta y… comienza el día.

Llego (casi siempre temprano ;)) a uno de mis lugares favoritos en Panamá: mi trabajo. Saludo, buenos días o buenas noches -dependiendo de la hora- y sencillamente disfruto el día entero: el cliente A, el cliente B, el cliente C, el cliente D… leo sobre social media, comparto un video divertido con Birgid, escucho alguna canción intensa que Oscar quiere que escuche y analice, acompaño a fumar a Alesia y filosofamos sobre la vida, chismeo y hablo de Avon (literalmente) con Cheyla, echo broma -programática- con Kellin y Stalin (y casi nunca entiendo ni la mitad de lo que hablan). Comemos todos juntos, como en familia. Termino de hacer una presentación, Nico me llama y me corrige / alaba / regaña… enseña. Sin darme cuenta, son las 6:00 p.m. y yo me pregunto: ¿en qué momento se me fue el día?

Entro en los divinos “tranques” panameños, llego a mi casa. Estoy abriendo la puerta y escucho la cadena de Cookie y sus pequeñas garras contra la puerta, diciendo algo así como: ¡Abre ya ya ya ya la puertaaaa! La explosión de felicidad y amor puro que sucede en ese momento es ú-ni-ca, no importa que estoy requete-cansada, me lleno de energías. Lo saludo, jugamos (ignoro un poquito a Herman), nos calmamos. Le doy un beso (a Herman, no a Cookie) y nos sentamos uno al lado del otro a hablar de nuestro día: ¿cómo te fue? ¿qué te dijeron de tal cosa? etc, etc etc…

Son las 7:00 p.m., Cookie comienza a “ronronear” (si es que los perritos pueden hacer eso) y ya sabemos que es la hora de la cena, se la damos, él come e inmediatamente se acerca a la puerta: sabe que es la hora de pasear. Le pongo la cadena, abro la puerta y sale disparado como una flecha, escaleras abajo (más de una vez me ha tocado gritar: no abran la puerta que se escapaaa!). En fin, paseamos calle arriba, calle abajo, Cookie saluda a sus amigos: Lucky, Pancho, le menea la cola a todo el mundo y en cuanto escucha la risa de un niño se vuelve loco, porque sabe que son los que jugarán con él sin reparo.

Volvemos a la casa, agarro mi cel le doy click al skype y llamo a mi mami: hablamos de todooo (trabajo, apartamento nuevo, apartamento viejo, Venezuela, la familia y la boda, la boda, la boda), le pido la bendición y trancamos. Herman paralelamente ha estado hablando con su familia (capaz no tanto, ni con tanta variedad de temas, pero es que soy mujer pues!).

Nos ponemos cómodos: vemos televisión o nuestra obsesión actual: Mad Men. Cookie busca la pelota y jugamos al lanza-recoge-lanza-recoge-lanza-recoge (si, nunca se cansa). Herman decide jugar en su Play3, yo me pongo a revisar las redes sociales, emails y sus derivados. Agarro el presupuesto de la boda, nos ponemos a sacar números, discutir. Vemos una revista de bodas: mientras yo muero lentamente con los detalles, Herman asiente y pregunta: ¿cuánto nos saldrá eso? Le doy un beso y le digo: “Tranquilo, estará dentro del presupuesto”. Sigo viendo la revista, él sigue ganando en el tenis virtual, Cookie se acuesta a nuestros pies…

Se hacen las 12:00 a.m. y me vuelvo a preguntar: ¿en qué momento se me fue el día?

Comienzo a reflexionar, y disfruto de esta sensación de felicidad ojerosa. Para mi, la vida se compone de detalles y apreciar todos y cada uno de ellos es algo que puedo hacer en un día cualquiera (como hoy).

Buenas noches =).