Lo que puedo hacer. Por ahora.

Para todos mis amig@s venezolanos (y para los que no lo son también).

Hace 1 año y 2 meses salí de mi país a vivir nuevas experiencias y aventuras en un rincón de Centroamérica llamado Panamá. ¿Ha sido fácil establecerse, dejar a tu familia y amigos, adaptarse, hacer nuevos amigos? No. ¿Me arrepiento de mi decisión? Tampoco.

¿Estoy que muero lentamente por dentro por no poder estar allá con ustedes defendiendo a nuestra patria? Si. Rotunda, absoluta y absurdamente 1000 veces si.

Con todo el dolor de mi alma, no pudimos ir a votar este 14 de abril a Venezuela. ¿Las razones? 1001, pero la principal: NO teníamos más de $20 en la cartera para comer a principios de abril, que hubiera sido el momento propicio para que compráramos los pasajes a Venezuela. Nuestra quincena fue pagada el día 15 de abril, 1 día exacto después de las elecciones. ¿Por qué estábamos así? Nos casamos el pasado 23 de marzo, con todo el esfuerzo que se merece un día tan importante, y pusimos todos nuestros ahorros en ello; no supusimos que nuestro difunto presidente moriría 18 días antes de nuestra gran fecha. Lo siento, no soy pitonisa o el profeta Dos Santos.

¿Por qué les escribo? Pues, es lo único que se me ha ocurrido -por ahora- que puedo hacer para ayudarlos. No haré de esto una carta de auto-ayuda ni nada por el estilo, sólo quiero decirles lo que siento.

Estoy sumamente ORGULLOSA de todos ustedes que, a pesar de todo lo que ha sucedido en el país, han decidido quedarse  y luchar por lo que queda en él y lo que se puede construir con ello. Les pido que no se desanimen ni pierdan la esperanza y la fe, contra lo que estamos luchando en este momento ya no es un gobierno semi-democrático con ínfulas de socialismo, ahora es un desgobierno donde todos se quitaron la careta y decidieron imponer A LA FUERZA una DICTADURA. Y si, lo digo con todas sus letras, esto es una D-I-C-T-A-D-U-R-A y TODO lo que suceda en ella será TU CULPA, Nicolás Maduro.

Ahora, ¿cómo, desde mi humilde opinión, considero que debemos hacer para luchar contra este desgobierno? Con una sola palabra lo resumo: RESISTENCIA, ahí está la clave de todo. No caer en provocaciones, ser constantes en nuestra LUCHA PACÍFICA, escuchar y entender lo que dice nuestro líder, ahí está la clave del éxito. No desesperarnos, no escuchar a palabra necias, ser ejemplo de lo que es una verdadera lucha pacífica.

Grandes líderes como Nelson Mandela y Ghandi demostraron que con la constancia y la resistencia pacífica se logra mucho más de lo que pueden hacer 10 palabras soeces, guarimbas y violencia en las calles. Aprendamos de ellos, sigamos su ejemplo.

Por otra parte, de ahora en adelante, tienen en mí a alguien que los apoyará cómo pueda y donde sea: una cacerolazo solitario en las calles de Panamá, un grito de arrechera para desahogarme por la frustración de no estar allá y sobre todas las cosas: ÁNIMOS + PALABRAS POSITIVAS + BUENAS VIBRAS Y ENERGÍA para ustedes, los verdaderos héroes de nuestra patria: #VenezuelaSOMOSTODOS.

A nuestros hermanos chavistas, les digo: su líder se murió, este señor que se encuentra ilegalmente en el poder no le llega ni a los talones. Abran los ojos, por favor. No permitamos que Venezuela se nos vaya de las manos. Entre todos podemos reconstruirla, ya sea de lejos o de cerca, todos pondremos nuestro granito de arena.

Gracias por leerme. Se les quiere, admira y respeta.

Saludos.

@Titi_Haiek

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OPINIÓN de una exiliada venezolana en Panamá

Hace poco más de un año salí de mi país…

NO estoy contenta de que se haya muerto, no soy quién para juzgar a nadie. Después de 14 años de luchar contra él y su gobierno, me ha dejado en SHOCK esta situación, además de que quedará como el MÁRTIR DE LA PATRIA. NO me parece justo. 

NO ES LA SOLUCIÓN a los problemas de mi país. NO LO ES por el simple y llano hecho de que tuvo 14 años para arraigar en la MAYORÍA de los venezolanos el chavismo. Si, puede que en teoría “no haya chavismo sin Chávez”, pero siguen siendo MAYORÍA y aunque haya elecciones en 1 o 2 meses NO CREO que GANEMOS.

Ahora vienen los tiempos duros: combatir la alta tasa de delincuencia, el debacle que se viene en lo ECONÓMICO es INMENSO, la pobreza, división entre nuestros hermanos venezolanos… por sólo nombrar algunos.

Para mí, quien se alegre (y lo demuestre ampliamente) por esta situación no está viendo más allá de sus narices. Me disculpan si se lo toman a pecho. Mientras algunos celebran, una gran mayoría lo aclama con un “TODOS SOMOS CHÁVEZ” y un “NO VOLVERÁN”. Para reflexionar.

Toy contenta, yo no sé que es lo que siento….!!!

Dentro de 19 días cumplo exactamente 1 año en Panamá, además en 60 días exactos me casaré con uno de los hombres más geniales de este planeta.

Durante este año, sucedieron un montón de cosas, que nos permitieron crecer.

Aprendimos a vivir solos, sin mamá y papá (por lo menos los primeros meses, en mi caso), a lavar ropa, planchar, cocinar, fregar platos y pisos, limpiar los baños, cambiar las sábanas, hacer la cama, comprar en el súper y en la farmacia. Andar a pie, en taxi y “en bote” en una ciudad que apenas estábamos conociendo.

Asimilamos nuevas palabras (bote, chombo, fula, ayala vida, joooo…), nuevas comidas (los tamales, el guandú, el chicheme) y nuevos amigos. Nos enamoramos de los atardeceres panameños y aceptamos el calorcito y la lluvia, hasta aprendimos a quererlos y extrañarlos. Compramos un carro, recorrimos la c

 

iudad. Vivimos en tres lugares distintos: Ojo de Agua, San Francisco y de nuevo en San Francisco.

Tuvimos/tenemos trabajos buenos y no tan buenos. Lo acompañé en un nuevo proyecto y cambio de carrera, surgió genial y ahora es uno de los lugares más exitosos en ciudad de Panamá.

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Comprendimos lo que es ahorrar de verdad-verdad. Decidimos casarnos, en serio – serio: pusimos fecha, buscamos unos wedding planners (GE-NIA-LES), escogimos el lugar (un poco lejos), la música, el fotógrafo, la comida, los vestidos del cortejo, etc. Nuestros amigos y familiares se alegraron, ahorraron junto a nosotros y en 2 meses estarán aquí acompañándonos (imposible expresar con palabras escritas lo mucho que esto significa para nosotros).

Me regalaron a Cookie Monster, adoptamos a la Nena. Aprendimos de responsabilidad y deberes: darles de comer, pasearlos, llevarlos a la veterinaria (la cual es mi número 1 en el celular), jugar con ellos, regañarles, mimarlos, amarlos.

Poco a poco y sin proponérnoslo, nos fuimos convirtiendo en una familia. Aprendí a convivir con mi mamá de una manera distinta, más madura. A amarlas, quererla y respetarla de una manera adulta, sin perder la niñita que llevo por dentro. Definitivamente le agradezcun montonononón que me esté acompañando en todo el proceso de la boda, sin ella no lo hubiera logrado.

¿Me arrepiento de haberme ido de mi país? NO. ¿Estoy feliz? SI. Aunque debo de aclarar que una cosa no tiene que ver directamente con la otra.  Yo AMO mi país y no dejaré de hacerlo nunca, pero más allá de la situación política, yo -nosotros- necesitábamos un cambio. De estilo de vida, país, trabajo, calles, ciudad, gente…

Estoy contenta, me gusta la vida acá, en lo que nos hemos convertido y cómo hemos crecido. Agradezco infinitamente al 2012 por todo esto y sólo sé que el 2013 será un año ROCK STAR.

 

Las caras de Bolívar

Nueva imagen de Bolívar

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios

Hay un dicho que dice: “una imagen vale más que mil palabras” y yo me pregunto: ¿puede una imagen decirnos quién era un hombre? Puede que sí, puede que no. La cuestión es que si sólo nos basáramos en esto, Fidel Castro es un viejo con chiva gris que le gusta vestirse de verde militar o Hugo Chávez es un hombre en sus cincuentas que está un poco pasado de peso, tiene una verruga horrible, le gustan las cosas de marca y vestirse de rojo. ¿Dónde está el error?

Hoy, para conmemorar los 229 años del natalicio del Libertador, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela,  ha develado esta reconstrucción digital de cómo supuestamente era el rostro de Simón Bolívar (elaborado a partir de los huesos que jurungó hace un tiempo atrás, buscando evidencias de no se qué). ¿Cuan acertado o cercano puede ser este resultado? Nunca lo sabremos, sólo queda confiar en nuestra imaginación y decir: su nariz es demasiado ancha para ser un blanco criollo, sus ojos están demasiado juntos, su barbilla es demasiado prominente, etc, etc, etc.

Así como dicen que la historia la escriben los vencedores, para mi, también las imágenes, ya que muestran la percepción que tienen acerca de un personaje histórico o un hecho (y ésta va quedando en la memoria del colectivo). El Bolívar que estamos acostumbrados a ver es el representado en los cuadros de su época (con variantes dependiendo del artista) y aquí tenemos ante nosotros el Bolívar de Chávez: será la nueva imagen en los libros de historia, estará en cada salón y en cada escuela y, por supuesto, quedará grabado en las jóvenes mentes que conformarán la próxima generación…

¿Es esto lo que queremos para nuestros hijos – nietos – sobrinos? ¿Es así como queremos que recuerden a uno de los personajes más importantes de la historia de nuestro país? 

Cada quién decidirá qué cara de Bolívar quiere mostrar, no dejemos que nos lo impongan. Atrevámonos a escoger.